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jueves, 2 de diciembre de 2010

Aunque mis maestros insistían en que me dedicara a la opera; lo mío, lo mío era el rock and roll: Salvador Moreno.

Entrevista a Salvador, fundador de Garra producciones y cantante de La Castañeda y Los Eones.

Autogestion Creativa (Noviembre 2010)
Realizada por: J. Fernando Franco G. (Don Fer).
Fotografías: Jessica Velázquez y Don Fer.

     Entender la música como algo global que abarque, aparte de los acordes y las voces, un proyecto escénico y temático es empresa difícil; recientemente en el ámbito rocanrolero de la ciudad de México surgió una banda novel en este aspecto que se hizo llamar Salvador y los Eones: música metal, acordes llevados por una guitarra eléctrica que con calidad da poder y magia a temas cantados de manera poderosa por Salvador Moreno. Escenografía teatral que combina de manera artística las luces con los pequeños performance que chavos del colectivo Garra interpretan en algunos de sus conciertos.

     Chava, como algunos le llaman, es también vocalista del grupo de rock La Castañeda; En la siguiente entrevista nos habla entre otras cosas del por qué decidió formar un proyecto alterno y más aun por qué eligió interpretar temas de la música popular mexicana que todos conocimos o llegamos a escuchar en la voz, principalmente, de José Alfredo Jiménez.

     Salvador y los eones cuentan con un disco editado de manera independiente: Amor Muerte, colección de bolero gótico (Noisekontrol) Sus integrantes son Levith Vega en la batería, Juan Kahos en el bajo, Kuauhtli en la guitarra, Victor Minutti en la segunda guitarra y Salvador Moreno en la voz.

     La oficina donde me recibe Salvador denota todo menos la idea que llevas impregnada después de haber escuchado temas tan obscuros y poéticos de su autoría con La Castañeda e interpretados por él con los Eones. Las paredes son blancas completamente, pocos cuadros muchas revistas y libros, la luz que irradia de una gran ventana nos da la bienvenida, Salvador con una sonrisa que también emite luz nos da las gracias por estar ahí.




Para entender, después de tantos años de andar haciendo ruido, su concepción acerca de la música le pregunto el por qué decide dedicarse a este ámbito habiendo otros oficios y profesiones como taquero, microbusero, oficinista etcétera; le arranco la sonrisa y me dice que esto fue una cuestión del destino, que a él no le toco decidir: fue algo que se dio de manera natural, inició como un juego y lo sigue siendo, de hecho el arte en una concepción más global yo lo tomo de manera muy natural, como un juego que me lleva a la creación, me dice.

Y continua: Mis más remotos recuerdos son de canciones, mi madre siempre cuenta que antes de hablar yo las balbuceaba. Mis juegos infantiles eran escénicos, en lugar de jugar a las canicas, como la mayoría, yo las juntaba, las pegaba con plastilina y creaba diversas formas y personajes.

Y acota: tengo mucho gusto por las artes escénicas en cuanto a creación de personajes y dirección de escenografía, es en esto en lo que más se ha enfocado mi trabajo. Al igual que el canto es algo que vengo desarrollando desde chavo. Ha sido un proceso evolutivo de dibujar primero, pintar cosas, hacer monos para después crear personajes hacer máscaras y vestuarios, dirigir una escenografía, ¿me entiendes? Es un proceso de vida y es por eso que todo lo que hacemos en Garra me viene acompañando desde siempre.

¿Y posteriormente, tuviste alguna formación académica o eres lírico?

Además de la escuela del rock and roll, que es la más importante, mi crecimiento se ha dado entre estudios independientes y autodidactas. En la primaria estuve en un coro, participe en concursos de declamación de poesía. Más de chavo llegue a tomar algunas clases de pintura y en diferentes momentos algunas de canto. Después ingrese a la Escuela Superior de Música donde estudie la carrera formal de canto, no completa pues aunque mis maestros insistían en que me dedicara a la opera lo mío, lo mío era el rock and roll.

De forma paralela estudie teatro en Bellas Artes. Creo firmemente que lo principal es la experimentación, las formas en que tu mismo vas explorando las materias de tu interés para ir creando una configuración respecto a lo que te gusta hacer y sobre eso explorar y crear tu camino.

Mencionas mucho a Garra, eres el fundador, cuéntame cómo se complementan La Castañeda y Los Eones con esta organización.

Garra es los más antiguo, mi lado más íntimo, es el surgimiento de todo. Después de los juegos que te platicaba, de andar estudiando un poco, surge esta tarea artística que se convierte en un oficio y en una disciplina. En Garra converge todo lo que son artes plásticas con artes escénicas. Empezamos en las calles haciendo un trabajo de reciclaje muy fuerte, levantando cosas en deshuesaderos y en la carretera para transformarlas, de ahí se genera la escenografía y los vestuarios que acompañan a La Castañeda y de ahí empezamos a abrirnos paso dentro de la experimentación escénica. Garra es una especie de árbol cuyas ramas se vierten en diversas direcciones y en donde Los Eones ahora esta teniendo cabida.

¿Y cómo es que nace la idea de crear una banda, alterna a La Castañeda, en la cual el fundamento principal sea interpretar a ritmo de rock temas de la música popular mexicana principalmente boleros como El Jinete, Cuatro Cirios, La copa rota?

Estos temas me remiten a mi pasado, a las canciones que escuchaba a mi padre cantar, a lo que en aquel entonces se escuchaba en la radio de mi casa. En mi hogar se escuchaba mucho bolero tanto en festividades como de manera cotidiana, te puedo decir que desde que estaba en el vientre materno vengo escuchando este tipo de rolas.

Desde hace algún tiempo tenía la inquietud de realizar este proyecto y estuvo guardado un rato, tomando forma. Creo que el rock and roll es tan neto como el bolero y la fusión para nada se me hace descabellada, ambos son géneros musicales que denotan mi crecimiento e influencias, te puedo escuchar un disco completo de José Alfredo Jiménez así como uno de Led Zeppelin. Creo que nunca se había dado un proyecto concreto que se enfocara a revalorar estos temas y sacarlos en esta fusión; alguna banda llego a sacar uno o dos temas, pero nada más.

¿Con La Castañeda tienes mucho reconocimiento a nivel comercial y escénico, qué buscas con este nuevo proyecto, cuáles son tus objetivos?

La cuestión comercial, de los grandes escaparates a todos nos interesa nos motiva y nos inquieta. Realmente más que un fin busco la consecuencia de un trabajo que se hace de corazón, espíritu y que se realiza con calidad. Creo que Los Eones pueden tener mucha aceptación y repercusión en México y en otros países por que tocamos temas consagrados, monumentos musicales. Interpretamos también algunos temas que nunca fueron tan populares pero que forman parte de ese gran acervo auditivo de nuestro país y que se han convertido en un gran legado.

Tenemos un largo camino por recorrer, ahora estamos en la producción de nuestro segundo disco y queremos seguir dándole continuidad a este gran proyecto para que no quede como algo aislado.

¿Y, quién elige los temas a interpretar?

Yo. Como responsable del proyecto, de su concepción y de su realización trato de llevarlo por una línea específica. En este caso son temas con cierto perfil, busco las letras más tristes, los temas más profundos y los que tengan una mejor forma poética, aquellos que expresen mejor la relación entre el amor y la muerte y al mismo tiempo reflejen situaciones atemporales, que hablen de lo que le puede pasar a cualquier persona en cualquier tiempo pues el amor al igual que la muerte son universales.

¿Cómo es tu relación con esta nueva banda, la mayoría son chavos que no rebasan los veinticinco años, has tenido broncas por la diferencia generacional?

En realidad, para su edad, considero a Los Eones una banda muy madura. Estamos creando una buena comunicación, el proyecto empieza a cuajar en cuanto a alineación y forma de componer. Hay mucho trabajo por hacer y lo más importante es que los músicos empiezan a asimilar lo que es la creación de un concepto musical que va más allá de juntarse, divertirse y tocar. Este proyecto tiene otras implicaciones como el profundizar en un concepto que te obliga a asomarte a otro tiempo, a asumir un carácter y caracterización y a tomar una posición frente a la misma música.

¿De los temas que interpretas con Los Eones cuál es tu preferido?

Todos, a cada rola le tenia unas unas ganas enormes de cantarla. Me mueve mucho El viejo; Cuatro cirios es mi tema de culto. Esta difícil elegir una pues todas tienen algo especial. En el siguiente disco vendrán grandes temas muy fuertes, desgarradores y melancólicos. Pienso que por la forma en que las rolas están escritas y musicalizadas evaporan ciertas formas, transmiten esencias que definitivamente te sacan de tu centro habitual, de tu monotonía y te permiten acceder a otros espacios y a otra forma de sensibilidad.

En terrenos que siento muy rígidos por la trivialidad, la vacuidad y la monotonía, consecuencias de tantas modas, lo mejor es hacer un alto, un recuento y retomar cosas del pasado como la buena música.

¿El entorno social afecta al artista?

Más que afectarte es motivo de reflexión; creo que no debemos dejar que nos influencie al grado de someternos, más bien debemos de tomar una parte para crear y transformar.

Estamos viviendo en un México bien raro, pesado. Hay una ambivalencia entre la tristeza y la frialdad con que empezamos ya a vivir rodeados de muertes, tragedias y baños de sangre. Creo que mucha gente se esta habituando fríamente a este entorno y se están haciendo más duros. Se han dado situaciones como el levantamiento del EZLN, la guerrilla, ciertos atentados pero la violencia, la agresividad y la corrupción han ido en aumento.

Volviendo a la música: Amor Muerte y De Noche, que son temas de tu autoría y que tocas con Los Eones han tenido buena aceptación entre el público. ¿Existe el proyecto de sacar un disco con temas propios?

Son temas que hay van; efectivamente Amor Muerte se esta consolidando en el gusto de la banda. Pasado el proceso de asimilación la gente ya empieza a cantarla.

Vamos a ir cambiando el balance de nuestras producciones, el primer disco fue prácticamente de covers de antiguos temas; este segundo va a traer alrededor de cuatro temas originales de trece tracks que incluiremos (aún no lo definimos bien) Y en el tercero se le va a dar más prioridad a los temas originales, sin dejar de lado la esencia del proyecto.

¿Y cuándo presentaran el disco de manera formal?

Quisiera presentarlo en el Festival Vive Latino del 2011, ojalá nos abran el espacio para tocar nuevamente ahí. Hay varios proyectos en donde posiblemente y si la rola lo pide invitaremos a músicos a participar, en cuanto a grabación me gustaría mucho hacer algo con Rita Guerrero pero hasta el momento llevamos diez temas grabados y no existe nada concreto. Este disco será producido de manera autogestiva e independiente. Con la anterior editora no tuvimos una buena relación entonces estamos viendo la manera de que salga lo más autogestivo posible.

¿Con La Castañeda, que proyectos tienes?

Pues vamos a presentar el nuevo disco en el Teatro Metroplitan el 17 de diciembre. Le estamos dando durísimo componiendo y grabando nuevos temas. Afortunadamente puedo darle salida a los dos proyectos, ambos confluyen de manera armoniosa, trato de que sea como en el juego de los platos giratorios: el mantenerlos girando sin que ninguno se caiga. Primero saldrá el Llama doble de La Castañeda y posteriormente el de Los Eones, será un año lleno de trabajo.

Vaya, pareciera que hay un abismo entre Los Eones y La Castañeda en el sentido de los lugares donde se presentan y la producción con que lo hacen ¿Te esta gustando el volver a impulsar una banda nueva, el presentarte en lugares pequeños como bares, foros underground etcétera?

No me emociona el presentarme en lugares como los que mencionas por que muchos carecen de condiciones básicas, sin embargo lo hago con humildad pensando en el compromiso que asumí y en que tengo que pasar por donde sea. Queda descartado el que no pueda presentarme a cantar en algunos escenarios. En este momento esta ganando la presencia del rock.

Quiero compartir este proceso con los chavos, con mis músicos. La cuestión es mostrarles por lo que tiene que pasar una banda, el que vean que no por estar conmigo todo va a ser más fácil. Si te saltas todo este proceso de búsqueda de espacios, presentaciones en foros pequeños, armar tus propias tocadas y quieres llegar rápidamente a los grandes escenarios la banda se cimbra y se puede volver trivial.

En este momento la banda esta viviendo todo este proceso de ir caminando lento, y no es por complicar las cosas, simplemente es parte del desarrollo que estamos teniendo y estoy seguro de que todo esto dará sus frutos reflejados en la trascendencia que tendrá el proyecto. Pronto estaremos tocando en lugares con condiciones más adecuadas, pero en este momento estamos ganándonos esos espacios. Por mucho que seas Salvador y que te avale La Castañeda si tu nuevo proyecto y tu música no te respaldan y careces de sustento y calidad pues así como llegaste a la escena rocanrolera, así te vas. La cuestión es el camino del corazón, la continuidad y la consistencia.

Para terminar, pienso que revalorar y en muchos casos rescatar temas de la música popular mexicana es empresa difícil, tú lo has logrado. Dile a la banda ¿Por qué hay que escuchar a Salvador y Los Eones?

Tocamos temas que son parte de una gran herencia cultural; son parte de nuestra identidad y fueron escritas por autores mexicanos. Creo que el valor poético y la calidad de las letras es algo que se antoja explorar. Pienso que de alguna manera pueden despertar la sensibilidad y hacer que valores la vida y el amor así como recuperar el respeto a la muerte. Son temas que te llevan a la reflexión a pensar que onda con tu vida, a aprender a valorar lo que tienes y lo que amas. Creo que la música y estos temas pueden causar alguna modificación en la conciencia y esto se reflejara en el ámbito social, difícilmente creo que un cambio venga en sentido inverso de lo social a lo individual.

Y por qué no, también el rock and roll inyecta vida, energía y pasión, el compartir eso también es chido.


Extras del artículo: Fotos de Salvador y los eones en el Panteón Dolores, 2/Noviembre/2010. (Recuerda dar click sobre la imagen para que la aprecies en su formato original)











lunes, 9 de agosto de 2010

Entrevista a Líber Terán, con motivo de la aparición de su segundo disco Tambora Sound System (Santo canuto records –EMI)


-Realizada por Fernando Franco, “Don Fer”. Junio 2010
Fotos: Jessica Velázquez



Líber Terán: Gitano Western, mas no western del viejo oeste Texano sino del viejo norte mexicano, de donde es originario. Pareciera personaje de ficción el cual se antoja retratar con sombrero, chamarra de cuero, bigote y rostro duro curtido por el sol del desierto; la sorpresa casi siempre es grande cuando lo encuentras caminando por la ciudad de México: tangible, real y dispuesto a compartir su música.

Porque Líber es músico y compositor, en el significado de su nombre lleva su pasión: derramar en abundancia, letras y acordes que derriten fronteras para mojar con su ritmo no el norte de nuestro país, sino el mundo entero: su música es el reflejo de la globalización en la cual estamos inmersos. Un gitano, que derrama abundancia, un Terán de origen norteño que toca un género el cual se antoja desconocido: La tambora sound system, la banda norteña gitana.

Y es que para este personaje, según sus propias palabras, la música es su ADN. Las fronteras no existen, igual ha pisado Grecia que Rumania, igual conoce los ritmos generados en el este de Europa o la alegría melancólica que emite la sección de alientos de una banda tradicional del norte de México.

Me di a la tarea de buscar a Líber y lo encontré en un parque. Nos sentamos en una banca, en un ambiente –como él lo llamó – popular, a platicar de música y composiciones, de su nueva producción auditiva cuyo nombre es Tambora Sound System.

Para entender la concepción general de este maravilloso disco la pregunta fundamental y primaria, tal vez un poco abstracta, pero igualmente esclarecedora fue: ¿Qué es la música? Para Líber es la parte fundamental de su vida, un modo de escape, de expresar sus sentimientos y realizarse como persona.

“Las tres grandes influencias que me sirven como parteaguas para la creación son: el rock de los cincuentas con grupos o artistas como Chuck Berry, Little Richard, Elvis Presley, Jhonny Cash e inclusive The Beatles y The Rolling Stones; en segundo lugar la música norteña con grupos como Los Alegres de Terán, Los Cadetes de Linares, Los Tigres del Norte y la tercera la música del este de Europa, de los Balcanes, la música griega la turca y eslava” –comenta.

Lo interrumpo y corroboro lo dicho: su disco suena a eso exactamente, a esa fusión balcanrock mexicana. Sus ojos brillan pero su aspecto serio no cambia y apenas visiblemente emocionado me cuenta su propósito en este material que es precisamente, conjuntar la música norteña, la de tambora, con la música de los Balcanes en una especie de experimento que al parecer le salió bastante bien.

Pero Líber también es escritor y sobre esto me interesa saber, la música ahí está, mezclada, a mi parecer, a la perfección, pero falta indagar sobre las letras del disco y su vocación de compositor:

“Escribir tiene que ver con mi historia de vida, siempre lo he hecho, como compositor he pasado por varias facetas, no puedo decir que siempre he compuesto de la misma manera y dudo que alguien pueda. Escribo sobre lo que me pasa en la vida, soy intimista, quizá un poco minimalista, pero igual me gusta narrar historias que la gente pueda entender sin la necesidad de contar algo muy rebuscado cargado filosófica o políticamente con algún mensaje. Soy un letrista que busca el lenguaje popular”



En ese momento y como asiduo escucha de su disco le pregunte qué pasaba por su mente cuando decidió incluir la canción Perro Negro de José Alfredo Jiménez y Sube y baja de Luis Pérez Meza:


“Alfredo Jiménez es un icono de la canción popular mexicana y creo que la canción que elegí para el disco retrata una parte muy especial del mexicano cuasi oscura (refiriéndose a Juan Rulfo) donde en un pueblo un hombre rico mata a uno pobre por el amor de una mujer y el perro del segundo toma venganza haciéndole lo mismo al rico. Me remite a Juan Rulfo a los pueblos, no tanto al machismo de las canciones que muchas veces se asocian con José Alfredo. En este caso se hace alusión a la fidelidad, al sacrificio y al drama”.

Continua: “En el caso de Sube y baja fue por acercarse más al género de la tambora ya que, te repito, soy un gran seguidor de esta música y más aún de José Luis Pérez Meza, que fue quien implementó la voz a las bandas y quien logró que se expandiera a niveles de audiencia mayores; antes de él la tambora y la banda no tenían voz. Este tema habla de la idiosincrasia del mexicano, tiene mucho de doble sentido como la estrofa en donde dice: “quiero ser el vaso donde bebes y besar tu boca azucarada y agarrar las curvas de bajada”, pero igual habla de la muerte y de la metáfora de la vida misma: “que sube y que baja, que llega a este plan, a dónde irán los muertos quién sabe a dónde irán”.

¿Y luego el ritmo balcánico de dónde surge? - le pregunto ya interesado por la fusión.

“Pues fue el objetivo: que estas dos rolas sonaran balcánicas, que fueran canciones mexicanas con tintes de la música del este europeo. A Perro negro le di un toque más cercano de lo que es la música griega, la música mediterránea; le bajé el ritmo, le cambié el compás y el modo de uno alegre a uno triste y oscuro. En el caso de Sube y baja respeté el ritmo pero le cambié la armonía, puse acordes que la hicieran sonar más balcánica. Finalmente toda esta fusión fue porque siempre he estado en contra de repetir lo que ya se hizo, aunque respeto a los músicos que de manera académica, con un proceso de investigación, tratan de conservar las raíces y tocan la música como anterior o antiguamente se hacía y que preservan los instrumentos, considero que yo no soy ese tipo de músico, conozco mis limites y a ellos me atengo”

Deduzco que este tipo sombrerudo tiene estudios pues en su hablar se nota la academia, la intelectualidad musical así pues mi siguiente pregunta va por ese camino…

“Si, estudie música en la nacional –me contesta -, aunque sinceramente creo que no solamente se aprende en las escuelas. La vida misma y la tradición oral hacen que un conocimiento persista por sí solo; yo aprendí mucho con mis maestros de guitarra, canto, composición, piano, teoría musical y siento que me dieron las herramientas que, a su vez, me han ayudado a llegar a los objetivos que me he trazado; para un músico lo primordial es tener un sentido creativo propio”

A mi parecer el disco es muy rico en cuanto a músicos invitados se refiere, hay hasta participación de dos DJ. A lo que me comenta:

"Es parte de esa colaboración que debe de existir entre músicos, cuando dejé el grupo en el que estaba (Los de Abajo) decidí hacer cosas con gente totalmente diferente, que no tuviera nada que ver con ellos. Surgió el proyecto inicial de realizar un disco de banda y me encantó pues yo ya tenía las ganas de hacerlo, en parte porque mi familia paterna es de Durango y Sinaloa y por mi gusto del genero.

Fue en este contexto que contacté a músicos de la Escuela de Música de la Universidad Autónoma de Sinaloa (EMUAS) y les planteé que grabaran mi segundo disco ya con las maquetas que había realizado previamente. Me traje a la ciudad de México cuatro músicos y en un mes el disco ya estaba grabado, aunque aclaro no fue un proceso continuo, me daba mis espacios: una semana grababa, otra descansaba”

Y los demás músicos, le pregunto:

“Pues los DJ Roberto Mendoza de Panóptica y Toy Selectah se acercaron por que les gusto mi rollo, la propuesta. Desde el primer disco ya había el proyecto de trabajar con ellos. Trabajaron también conmigo los músicos que me venían acompañando desde el Gitano Western: el acordeonista, el baterista, la corista. Se inmiscuyeron también un señor de Texcoco que toca la tuba, Paúl Conrad que toca el mismo instrumento y ha colaborado con varias bandas importantes. Respecto a la letra también colaboró una alumna mía que se llama Guadalupe Pérez que escribió la canción Té amargo. Finalmente fueron colaboraciones espontáneas en donde jamás busqué tener un nombre famoso para darle mayor realce o marketing a mi disco sino donde me guié solamente por el aspecto musical y las aportaciones profesionales que cada uno pudiera hacer”

Ahora la música - parece ser - ha tomado el lado independiente en cuanto a producción y distribución ¿tú vas por ese lado?, pregunto:

“Definitivamente, pero pienso que la independencia es una actitud para realizar las cosas, en realidad siempre vas a depender de más gente para lograr algo, tienes que hacer las cosas por tus medios y luego ver cómo le haces para que llegar a tu objetivo, en mi caso este disco está editado nacionalmente, lo saqué con un sello que estoy impulsando llamado Santo canuto records que está ligado a un estudio de producción en donde junto con mi hermano hago grabaciones. Logré la distribución a nivel comercial con EMI y pues el disco lo encuentras desde en un Mix Up hasta en I Tunes.

Continua: Retomando el concepto de independencia yo creo que es la base de toda música, de todo género. El principio de cualquier músico debe ser realizar música no para hacerse famoso ni pensando en si va a gustar o no, primero te tiene que gustar a ti y después si te convence será más fácil que a otros también les agrade, no hay que ser artista de manera complaciente. La música que trasciende y perdura en la historia es aquella que no se hace por dinero ni por fama sino aquella que tiene espíritu”

Y Líber en efecto es un artista y como tal le pregunto qué es lo que busca transmitir con su obra, qué trama en este mundo en el cual quiere trascender…

“Busco como canta- autor compartir lo que soy a la gente que esté dispuesta a identificarse un poco, no me considero un estandarte de la fusión, me siento inmerso en un momento muy interesante de la historia musical de nuestro país en donde los grupos ya no son la calca de algún grupo extranjero sino son innovadores, en donde no se vive a la sombra de las grandes bandas. Quizá aún existan algunos grupos que quieran sonar a Radio Head, quizá otros busquen el sonido de los Xochimilcas, lo interesante es que quizá puedan sonar a ambos”.

Y la noche nos está ganando, suena el celular de Líber, le llaman para el ensayo. Sé que tiene que irse, aunque él por amabilidad no lo admite; me aprovecho de esa cordialidad y le hago la pregunta remate -no la final por que seguramente nos volveremos a encontrar - pero si la obligada: ¿Qué sigue?

“Quiero seguir haciendo discos, aunque estoy consciente de que no es como hacer tortillas, me encantaría ser un tortillero de discos por que estos son como cuadros, pinturas o una fotografía que trascienden incluso tu vida. Después de muerto alguien seguirá escuchándote. Hoy escuchando música clásica o antigua podemos entender la historia de un país, conocer la vida de un músico: es fascinante.

Seguiré tocando, mostrando mi música porque tocar en vivo es fundamental para considerarse un artista completo, si no lo haces si no sientes ese contacto con la gente no tienes la credibilidad de que lo que haces es una música viva. Ese momento que no puedes retratar es único, ni siquiera en una grabación en vivo puedes repetir la experiencia de una sesión musical viva.

Quiero salir al extranjero, considero que mi disco debe ser mostrado en el mundo y pienso que nos va ir muy bien. Por último, me gustaría mandar un saludo a toda la gente que leerá la entrevista, a aquellos seguidores de Líber y a los que les gusta la música con espíritu que es lo que hay que alimentar”

Me despido de él sabiendo que nos encontraremos pues estoy seguro de que este caminante explorador de mundos y hacedor de discos nos sorprenderá nuevamente con algo más lumínico que Gitano Western, con algo más asombroso que Tambora Sound System que ya es mucho decir.