miércoles, 25 de enero de 2012

Entrevista a Miguel Ruíz Hernández "El gitano del rock"

PARA COMPRENDER LA VIVENCIA DEL INSTANTE:
MIGUEL RUIZ HERNÁNDEZ “EL GITANO DEL ROCK”



Por: Zindy Rodríguez



A principios de los años noventa, cuando ingresé a la universidad, se abrieron para mí nuevos universos simbólicos poblados de ideas, personas, libros, manifestaciones artísticas y políticas, así como la vivencia del espacio público a través de los conciertos de rock. Una tarde al salir de clases descubrí a un grupo sui géneris llamado La Resistencia. Me sorprendió su fuerza en el no-escenario a ras de suelo en la explanada de la Rectoría de la UAM-I, por lo regular más quieta que la Zona del silencio. Me sorprendió también el talento del grupo para prender a la banda con calidad musical como con un decidido activismo. Pese a que estábamos al aire libre, al grito de “suena mi esqueleto”, el coro fue movimiento real e inolvidable.



Les perdí la pista por varios años, sin embargo, la banda rockera es un público conocedor por antonomasia y la mejor distribuidora de materiales poco complacientes que exigen una opinión honesta. Desde lo subterráneo fueron pocas las bandas que se jugaron el todo por el todo, la recompensa que obtuvieron fue permanecer en la memoria colectiva y con ello salir avante de la era anterior a Internet. Los sellos discográficos Resiste Records y Como le bu le fa Records, por ejemplo, consolidaron una alternativa musical, incluso desde la alternatividad, al impulsar la circulación de ritmos y letras que complejizaron el conglomerado que llamamos “rock mexicano” o “rock en español”.



Sé también que las agrupaciones musicales tienen etapas y, en el mejor de los casos, evolucionan. La Resistencia se disolvió, se escindió, se reconformó, algunos músicos se fueron, otros llegaron, nuevos nombres, nuevos temas. Miguel Ruiz Hernández, conocido también como el Gitano del Rock, tuvo a bien integrar una nueva banda: Chau El Esqueleto, haciendo alusión a la rola que, a fuerza de ser plagiada, agandallada, hizo historia.



Por otro lado, es evidente que nos encontramos en un momento histórico donde los fallidos sistemas mundiales ponen en peligro nuestra supervivencia como especie: las agresivas enfermedades degenerativas, sin cura, confrontan los sistemas de seguridad social como derecho público y las respuestas que se dan a la colectividad no son alentadoras, principalmente para grupos vulnerables de los que, desafortunadamente, el medio artístico en México forma parte.



Desde hace casi dos años, el Gitano enfermó de cáncer en el timo. Su enfermedad antes que derrotarlo lo ha redefinido en su propio camino como artista.

La siguiente entrevista fue realizada el viernes 6 de enero de 2012.



SUEÑO: EL MAÑANA

Z: Gitano, ¿cómo te sientes en el siglo XXI?

G: Contento porque pensé que no iba a amanecer a este siglo, a lo mejor yo era parte de la profecía maya, de ese final… pero no, estoy contento porque amanezco todos los días con mi pueblo, con mi gente, con las personas que quiero y los que me quieren y eso es lindo.

Z: Sin duda es suficiente… pero ¿cómo ves el futuro de México?

G: Pues es un futuro lleno de esperanzas, en México hay mucha gente valiosa, en todos los sentidos, en todas las profesiones, hay mucha gente importante que creo que va a ser la diferencia.

Z: Si no hubiera sido este siglo, ¿en cuál te hubiera gustado vivir?

G: Me gusta éste, pero si se trata de pensar en algún otro será en el que venga…

Z: Ah, chido… Te gusta este rocanrol

G: Sí, me gusta el futuro.



CIUDAD: TENOCHTITLAN

G: A propósito del día de reyes, ayer acompañé a una amiga que me comentó. “A mí solo me traían de esas muñecas pelonas, esas barbies que no tenían pelo, de las más baratas” y me preguntó: “Miguel, ¿tu de qué te acuerdas?”, y le dije, “yo me acuerdo una vez que me trajeron un carrito de lámina”… Yo no tenía juguetes, no porque mis papás fueran mala onda sino porque vivíamos en provincia, donde no había tiendas y había que inventar… con una vara hacía un volante, con otra una palanca y ya tenía mi carro; con las cosas cotidianas hacía mis juguetes porque lo que importaba era el juego, ahí está la parte valiosa, la creativa, la parte de la fantasía que mira con los ojos del futuro.

Z: ¿Cuánto tiempo viviste en el campo?

G: Hasta los doce años

Z: Entonces, ¿se dio un proceso de migración?

G: A la ciudad de Pachuca y después a México

Z: ¿Cómo se da ésta adaptación y cómo fue esta adquisición del “ser de ciudad” que hasta cierto punto hemos visto en tu trabajo?

G: Es violento… para un niño de provincia que tiene otros valores, que ve la vida de una forma distinta y de pronto se encuentra con gente que quiere darte la vuelta, te vas haciendo como desconfiado, incluso hasta peor que ellos…

Z: Tú llegas a la ciudad a crecer como adolescente…

G: Como adolescente y a darme cuenta que la ciudad es violenta, un lugar donde no existe la solidaridad

Z: Pero ¿no te tocó experimentar entonces esta dimensión de solidaridad barrial o cómo interpretas entonces esa dimensión del barrio que surge, por ejemplo, en los años ochenta en ciudad Neza?

G: De alguna manera sí, pero es la necesidad la que lleva a la gente a darte la vuelta, con el tiempo entiendes que además de ser una cuestión de valores personales es la necesidad económica la que te lleva a actuar así, si ves algo mal puesto, presta… sin embargo, también comprendes que eso no lo es todo, porque también había en ciudad Nezahualcóyotl, donde yo llegué, muchas cosas bonitas y mucha gente que sí tenía esa otra parte positiva.


ESCENARIO: LA VIDA MISMA

Z: ¿Tu iniciación musical se da desde antes de la migración?

G: A mi me fascinó la música cuando era niño… una vez mi mamá me llevó a una fiesta, estaba tocando un grupo y eso me cambió la vida… cuando me di cuenta ya estaba con el grupo tocando el güiro, y cuando llegué a mi casa puse todos los trastes de mi mamá en el piso, ponía un disco y tocaba o sino dibujaba los instrumentos en cartón, recortaba la guitarra, ponía un disco de los Teen Tops y decía que era yo el que estaba tocando, me alucinaba… empecé a tocar la guitarra muy niño como a los ocho años,

Z: ¿De ahí tu identificación con la guitarra?

G: Totalmente. En esa época la guitarra, con el paso de los años la identificación se da con varios instrumentos. Me compré una guitarra eléctrica, en pagos, nueva y un ampli nuevo, entonces empecé a tocar con un primo, pero él tocaba más que yo… él tenía un bajo feo pero como yo tocaba mal, me decía: “toca el bajo y préstame tu guitarra”, y pasado el tiempo fui el bajista, y él el guitarrista… yo con su bajo feo y él con mi guitarra nueva… ya después me compré un bajo…no pude soportar tanta fechoría, tanta agresión…(risas) y me volví bajista por las necesidades del grupo, quería tocar lo que fuera, quería ser parte de, sentir esa emoción… con los años me metí a la escuela y aprendí la técnica, después me puse a estudiar la batería desde cero y también me convertí en baterista…

Z: ¿En qué momento sientes que ya estás haciendo música de manera integrada dentro de una agrupación?

G: A los 16 años cuando ya nos pagaban por tocar, en esa época era música versátil y luego me junté con una mujer… muy joven, y había que pagar los pañales, la leche…

Z: Ya eras papá entonces…

G: Sí, tengo tres hijos. En ese entonces me iba a trabajar a los bares, a los congales en Neza, así nació una profesión porque me permitía tener una solvencia

Z: ¿La música que tocabas en ese momento son covers o ya hay una necesidad de música original?

G: Eran covers aunque ya tenía mis canciones. En el grupo había canciones mías, cumbias (risas), porque componíamos cumbias y rancheras y las tocábamos pero no con la determinación o la esperanza de nada…

Z: En esta búsqueda de la música propia, ¿hay algo de identificación con lo “popular”? Hace rato mencionabas que tocas para “tu gente”, ¿cómo entiendes esto?

G: Pues es el barrio, el ama de casa, el obrero, el pueblo del que eres parte…

Z: ¿Y hay alguna diferencia entre tu entendimiento de lo popular en la calle y lo que se vive en el escenario?

G: Claro, en el escenario hay mucha pose, de parte de todos, me incluyo, en cambio en la calle eres uno más, por eso tocar en el festival Cervantino, en las plazas donde la gente se pone al lado de ti y nunca te roba nada, así sea masivo el público o esté atascado, nunca se lleva nada… en cambio el escenario te pone una barrera, una barda, luces, donde eres el chido…pero pocas veces alguien te cuida.


TRES LÍNEAS PARA LA TRANSFORMACIÓN

Z: Supongo que también hay una fascinación por el escenario, ¿en algún momento te has llegado a sentir “estrella de rock”?

G: No, nunca

Z: ¿Qué piensas del concepto rockstar?

G: Me da pena… (risas) yo siempre cargo mi guitarra y no me desagrada, me gusta conectarla, me gusta ser parte del equipo técnico, me fascina ensuciarme las manos, y cuando veo a los demás en esa actitud fashion, tan irreal, tan banal, me da pena ajena, pero quién soy yo para juzgar…

Z: Sin embargo cuando uno ve tus videos en You tube o cuando puede estudiar un poco lo que ha sido la historia de los grupos donde has participado, hay esta suerte de búsqueda, no exactamente de ser un rockstar, pero sí de ser reconocidos o de representar las voces de otros…

G: Mira, al separarnos de los músicos que son ahora las Víctimas del Dr. Cerebro entendimos el cómo se van decidiendo los caminos, las maneras de hacer las cosas. Evidentemente en esa época poco entiendes dónde estás, yo no entendía dónde estaba y no entendía por qué ellos se habían ido si es bien divertido tocar con la banda, si es algo que te permite crecer como persona, evolucionar… el punto es cuál es la diferencia y en aquella época, con Tonatiuh (García Ayala), con Ricardo (Salgado), con Víctor (Pizano), así como todos aquellos que participaban del sueño, establecimos tres líneas para comprender las manifestaciones del rock. Primero estaban los “televisos” que son todos los grupos que produce el sistema y hablábamos de grupos como Maná, Café Tacuba, Los Caifanes, etc., todos los que son parte de un consorcio, no estoy diciendo que sean malos, sino que tienen otros apoyos; por otro lado estaban los de la banda El Haragán, El Tex Tex, que formaron un camino también para tocar y hacer música para un sector que es la banda.

Z: Y en algún momento, ¿el canto de las sirenas, las zanahorias doradas, llamaron a su puerta? Es muy atractivo pensarlo…

G: No se podía. Porque éramos muy subversivos, llegabas a una plaza a mentar madres, ningún medio quería pasar esas cosas de manera abierta, creo que hoy es diferente…

Z: Hoy se ha vuelto legítimo el mentar la madre…

G:Pero en aquella época ni imaginarlo, era la censura… regresando a las tres líneas, en la tercera posición no había nadie, aquí es donde estábamos nosotros y consistía en tocar en las calles, tomar las plazas, ser autogestivos, defender una posición, si había una huelga o una marcha con la banda que estaba dando la guerra y no tenían apoyo, íbamos, tomábamos una plaza y tomábamos su bandera, no por crecer de manera egoísta, sino porque pensábamos que estaban haciendo algo digno y de esa manera ayudábamos a difundir las causas… nadie nos contrataba, nadie nos invitaba, pero llegábamos, tomábamos una plaza y nos poníamos a tocar ahí mismo, pasábamos el bote y vendíamos ahí mismo nuestros discos, fue una alternativa que con los años se ha convertido en una forma de supervivencia para otros músicos, otro camino para hacer las cosas en este país.

Z: Ustedes estaban generando sus propios materiales, ¿cómo fuiste aprendiendo todo lo que compete a un estudio de grabación? De algún modo lo fuiste haciendo sobre la marcha…

G: Sí, por pura necesidad, al no tener quien nos grabara pues dices “lo hago yo”… y lo haces medio gacho, medio mal… pero lo hacíamos pues… si no había quien nos produjera pues nos producíamos nosotros, si no había quien nos diseñara una portada, la diseñábamos nosotros… hasta por ahí hicimos un videoclip, el primero… nos tardamos pero lo hicimos… “El ombligo”, por ejemplo, con la Resistencia…

Z: Hubo instituciones con las que trabajaron de la mano, supongo que fue un poco complejo mantener relaciones sanas y distantes para no perder la alternatividad o la autogestión…

G: Nosotros siempre fuimos honestos en lo que hacíamos y lo dábamos todo, tal vez esto permitió que algunos hicieran buen o mal uso de nuestra solidaridad, no sé… o si sé, pero prefiero no decirlo, nosotros siempre fuimos auténticos, o sea, no teníamos bronca en poner todo pa’ todos y si en ese momento alguien le dio una utilización errónea fue su responsabilidad y no la nuestra; todavía hoy, en este momento complicado, me siento contento, me siento satisfecho de haber hecho las cosas como las hice, y también siento mucho orgullo por la gente que nos acompañamos en ese momento, porque cada quien tenía su autonomía y era la decisión de cada quien comprometerse como guerreros de la misma espada…

AMIGOS: UN CHINGOOO

Z: De pronto tus proyectos han llegado a tener una resonancia mucho más marcada en el extranjero que en México, ¿cómo ha sido esa relación con el exterior, las giras, que podemos verlas de una manera muy superflua pero en realidad el salir como grupo y tener contacto con otras comunidades, cómo ha sido, qué tan enriquecedor es para ti?

G: Hay mucha gente que comparte de una forma real y auténtica su tiempo, sus cosas, su talento, su música, sus bienes materiales, su tiempo y esa es la parte que a mí me fascina compartir. Hace algunos meses fuimos invitados a Colombia a un reconocimiento a nuestro trabajo y a mí me conmovió mucho el darme cuenta que tienen conocimiento de la música que hacemos y me regalaron flores… me decían que esas flores son lo que yo había sembrado… Hablo de mi, pero no soy yo nada más… yo representé a mis compañeros, eso es lo que habíamos sembrado aunque yo desde hace un buen tiempo estoy solo…

Z: ¿Independiente?

G: No, con muy poca actividad, no como antes… por eso estas muestras de cariño me llenan de alegría, saber que hemos hecho algo que ha trascendido, no desde el egocentrismo, es darte cuenta de que tus ideas siguen sembrando otras semillas en Latinoamérica, en Venezuela, Cuba…

Z: Los grupos con los que se trazó esta trayectoria son…

G: En un primer momento está una agrupación llamada Génesis, música versátil, después Factotum, Tec Nopal, La Resistencia de México, Chau el Esqueleto, y un trabajo personal como “el Gitano del Rock”.


IDEAL. ENAMORARME TODOS LOS DÍAS DE ALGO

Z: ¿Cómo surge el “Gitano”?

G: Siempre estuve rodeado de una banda pesada que a la primera de cambio te pone apodos, entonces, yo me autonombré “gitano” antes de que otros me bautizaran, lo fui imponiendo… en ese momento viajábamos mucho, esa alma de viajar, de conocer, del constante movimiento fue lo que me inspiró para esta parte… Les decía “anuncia Gitano sino no toco…” hacía berrinche… después se va creando un personaje, el que empezó a nacer a partir que la imagen del Ché Guevara porque es una referencia más fuerte, me involucraba más con causas sociales, aprendía porque yo quería aprender… esto fue creciendo y en todos los proyectos en los que me involucraba también contagiaba a los demás… me acuerdo que le decía a Ricardo (Salgado): “para que los demás le entren vamos a cargar el (amplificador) más grande entre tu y yo…”, y sí daba resultado, se involucraban los demás y luego la gente, el público, y eso de manera práctica resolvía nuestra bronca…


TRASCENDENCIA: LA AYUDA Y LA SOLIDARIDAD DE TODOS

Z: Todos tenemos algo de peregrinos, ¿no? Cuando entiendes que estamos de paso es cuando la vida cotidiana, la vivencia del instante, se vuelve más rica… creo que eso ha sido muy notorio en los últimos dos años, a partir de tu enfermedad, que es algo de lo que quisiera nos hablaras, mi pregunta va desde la sensibilidad y el respeto…

G: Yo me siento afortunado de tener cáncer y a lo mejor alguien dice “quihuboles Gitano, cómo que afortunado”… Aunque primero te preguntas enojado ¿por qué a mi?, encuentras luego una respuesta: es que yo soy el más fuerte, soy el que puede resistir más… y por eso me toca ser feliz de esta manera; también descubrí en mi una sensibilidad que no sabía que tenía, un amor por la vida y por la gente… lo que descubrí es la solidaridad de tanta gente, esa parte que no sabía que existía. Al principio de mi enfermedad, la oculté…no le dices a nadie porque no lo crees o te dan ganas de que nadie sepa… Ahora me estoy atendiendo en cancerología y cuando llegué me dijeron necesitas equis cantidad y no la tenía… entonces me aventé así un tiempo, sin tratamiento ni nada, porque aunque quieras no hay… Después cuando se enteró mi hermano Eleazar (Ruiz Hernández), lo hace público aunque yo me opuse… con el tiempo le doy las gracias porque gracias al apoyo público entendí que al compartir la enfermedad, ésta se hace más fácil… pude darme de que no estoy solo, hay bastante gente con una calidad humana a prueba de muchas cosas. He aprendido bastante a no angustiarme, a aceptar las cosas que no puedo cambiar, a tener el valor de cambiar las que sí puedo, y a diferenciar todo esto y finalmente encontré paz… una tranquilidad en la que no siento angustia por lo que va pasar mañana, yo vivo con tranquilidad y me siento orgulloso del pueblo, de la gente que me apoya, de mis amigos… efectivamente, el tiempo ya no importa, lo que importa es que todos podamos encontrarnos en esta dimensión o en otra, nos encontramos en cada acto donde hay solidaridad…porque la lucha que se pierde es la que se abandona… y el Gitano sigue presente en los grandes eventos… Hasta la victoria siempre!


martes, 18 de enero de 2011

Capriccio - Tamales de chipil

Entrevista a Antonio, vocalista del grupo de rock gitano “Los Tamales de Chipil”
(Florencia, Italia)

Autogestion Creativa (10 de Diciembre del 2010).

Por: J. Fernando Franco G. (Don Fer)

El nombre de la banda es cien por ciento mexicano, se refiere a los tradicionales tamales que se realizan en Oaxaca, lugar del cual Antonio se confiesa enamorado. Quizá el nombre devenga de su arraigo a esta tierra en la cual vivió por un tiempo, quizá solo sea una broma, lo cierto es que este grupo tiene un vinculo especial emocional y laboral muy estrecho con México.

Antonio el vocalista ha pasado grandes temporadas aquí trabajando de artesano, vacacionando y conociendo nuestra cultura y lenguaje; Miguel Kabuto el bajista nació en Oaxaca, toco en la banda de reggae Antidoping y emigro a Italia en donde conoció a Los Tamales de Chipil: Historia propia de estos tiempos de globalización, historia que es ejemplo del mestizaje y la diversidad cultural que se gesta en muchos pueblos.

Las fronteras se despejan, me encuentro en el Foro Alicia lugar donde Los Tamales se presentaran nuevamente después de más de un año de ausencia. Estoy con Antonio quien amablemente accede a contestarme algunas preguntas que aunque breves y concretas por la diferencia de idioma denotan el recorrer e ideología de este grupo.
Con Manu Chao
1.- ¿Qué es México para ti?

Mi segunda patria, me siento como si estuviera en casa.

2.- ¿Por qué la larga ausencia, el año pasado no tocaron en tierras mexicanas?

La verdad es que íbamos a venir pero por la jalada y mal chiste que fue la influenza nos cancelaron todas las presentaciones que ya teníamos programadas, entre otras las del festival Ollin Kan de Tlalpan y algunas que teníamos en el estado de Durango. Fue algo desastroso.

3.- ¿A qué se han dedicado en este tiempo?

Estuvimos en Italia grabando el nuevo disco el cual vamos a terminar a nuestro regreso en el mes de enero. En nuestro país hemos seguido tocando.

4.- ¿Qué planes tienen en su actual estancia en México?

Tocar, el futuro aquí lo queremos ver largo; nos gustaría presentarnos en muchos lugares, en Europa y el mundo.

5.- ¿Con qué grupos alternan en Italia?

Con grupos chidos como Gogol Bordello o Roy Paci que es una de mis bandas preferidas y cuyo trompetista, que es precisamente Roy, toca con Manu Chao. Aquí en México nos gustaría presentarnos en festivales grandes como los que hacen en Europa.

6.- ¿Refiriéndonos al ámbito musical de México, qué bandas te gustan?

La Maldita Vecindad. Yo viví en México en los años noventas y era el auge de esta banda, fue en esa época cuando los conocí y me gustaron mucho. Recuerdo con cariño esos tiempos llenos de una fusión novedosa. En Italia sucedía lo mismo, se estaba dando lo que muchos llaman el World music como género que fusiona muchos ritmos.

7.- ¿A qué suenan los Tamales de Chipil?

Mucha gente nos dice que tocamos rock gitano. No hacemos música gitana pura pero tomamos elementos rítmicos de esta así como de muchos otros géneros. En Europa ya tenemos como veinte años de estar metidos en la onda gitana entonces nos ha influenciado mucho, la verdad es que si nos gusta que nos cataloguen como una banda de rock gitano.

8.- ¿Qué bandas de este género los han influenciado?

Puedo mencionar por ahora a Gogol Bordello que aunque no son gitanos y radican en Estados Unidos son una banda muy buena.

En realidad bandas gitanas que hagan rock hay muy pocas, ahora están saliendo muchas por la novedad y la moda, pero creo más bien que estos grupos se están influenciando de nosotros jajaja.

9.- ¿Cómo es el movimiento ska en Italia, retoman algo de este ritmo?

Ah, es un género que me gusta mucho, por supuesto que tenemos influencia también. Te puedo mencionar una banda de allá que tocan rock steady y son de los que más me agradan, se llaman Trojan Palma, muy buenos.

10.- ¿Cómo fue el proyecto inicial para armar una banda que se llamara Los tamales de chipil?

Yo regresaba a Italia después de una estancia de un año en Australia y quería dejar la música pues me encontraba triste y decepcionado, me di cuenta que sería imposible pues no podía dejar de escribir ni de tocar mi guitarra, fue entonces que me encontré a Marco quien es el baterista y me comento que quería hacer una banda de covers latinoamericanos, como sabía que yo había vivido en México y podía hablar y cantar en español me invito a su grupo. Después de una semana de ensayo les mostré mis letras y mis canciones, afortunadamente les gustaron. Por aquel entonces yo ya tenía una canción que se llamaba Tamales de chipil. Empezamos a tocar sin nombre y la gente nos preguntaba cómo nos llamábamos sin que ni nosotros lo supiéramos. Fue en un concierto en donde al micrófono dije ¡¡¡Buenas noches nosotros somos Los tamales de chipil!!! y hasta la fechas es el nombre de este grupo de amigos, de esta familia.

11.- ¿Y de ese entonces a la actualidad han tenido cambios en su alineación?

Recientemente Federico quien era el guitarrista decidió no seguir más. No terminamos de broncas ni nada por el estilo, más bien él quizo darse un tiempo con su familia y los viajes quedaron descartados, fue una lástima pues fue de los fundadores. Por otro lado Miguel Kabuto quien es mexicano y toca el bajo no es parte de la alineación inicial aunque ya es de la familia. Actualmente y para esta gira nos está apoyando Aarón tocando la guitarra y también es mexicano.

12.- ¿Cómo le hacen para viajar a México?

Es un desmadre, por desgracia ninguno de nosotros tiene una familia rica. La única riqueza con la que contamos es que podemos trabajar seis meses como burros en Italia hacer una lana y salir del país, eso no es poco pues entiendo que en México no se podría hacer. A nosotros para que nos den un pasaporte no se nos complica nada, esa es la riqueza que tenemos.

Estamos aquí pero no tenemos mucho dinero, esa es la verdad. Nos arriesgamos pues todos tenemos familia, hijos y allá muchos nos tachan de pendejos, pero asumimos el riesgo porque la adrenalina de lo desconocido nos atrae. Lo importante es que tenemos confianza en nuestro proyecto artístico musical y esa es la fuerza que nos hace seguir adelante.

13.- ¿Cómo conocieron a Miguel Kabuto?

Fue cuestión del destino, a él lo conocí en México en la década de los noventas. En aquel tiempo me dedicaba a vender artesanías en Coyoacán y recuerdo que de repente llegaba a tocar ahí Antidoping banda de reggae que me gustaba y de la cual Miguel era bajista. Pasados diez años da la casualidad que andando por las calles de mi pueblito que está cerca de Florencia me lo encuentro pues él se había ido a vivir justo ahí. Comenzamos a platicar y nos hicimos buenos amigos, Miguel tenía su banda que se llamaba Isla y después de un tiempo lo invite a tocar con nosotros a lo cual accedió, le gusto y hasta la fecha se mantiene. Él es de gran ayuda para nuestras giras en México pues conoce mucha gente.

14.- ¿A parte de Kabuto quién mas los apoya en sus giras por México?

Horacio Zetina y su hermano Cesar. Ellos han trabajado mucho por este grupo casi sin conocernos, es decir no convivimos dadas las distancias de nuestros respectivos países. Considero que se están arriesgando al jugársela con nosotros pero hay confianza en nuestro trabajo, así como en el de ellos pues hay calidad y las cosas han salido muy bien.

15.- ¿Qué visión se tiene en Italia de México?

La mayoría de gente en este momento piensa que México es un país violento. Yo opino que México es más bien mágico. No sé por qué pero todos los italianos que lo visitan desean volver o de plano quedarse a vivir, quizá sea por el color de ambas banderas jajaja. La verdad es que a mi México me recuerda mucho a la Italia de hace cincuenta años y no quiero decir que sea porque están atrasados sino al contrario pienso que ustedes han ganado mucho y nosotros hemos perdido algo que tiene que ver más con el espíritu y el bienestar interior. A los italianos nos gusta vivir en la playa, la vida simple y sencilla, por eso muchos se quedan acá: hay unos lugares de paz increíbles.

16.- ¿Qué sigue para Los Tamales de Chipil?

Por ahora vamos a estar vacacionando en el sur de México con nuestras familias que llegaran de Italia. Regresando a nuestro país terminaremos el disco para pronto poder ofrecerles la primicia con una serie de conciertos aquí. Tenemos planeado regresar en Abril o Mayo. El disco se distribuirá por medio del sello Perro Negro Records.

17.- Para finalizar, dime ¿Por qué hay que escuchar a Los Tamales de Chipil?

Por la originalidad en la forma de hacer música. Por que creamos un efecto en la gente a través de cosas simples como es un instrumento y una voz. No utilizamos tecnología ni grandes herramientas modernas, solo una guitarra y más instrumentos acompañados de una voz en cuyo mensaje se expresa una revolución no explicita no panfletaria sino mas bien ideológica y espiritual, hablamos de amor y desamor, de la vida misma. Nuestra música la pueden escuchar niños, adultos y ancianos. Nuestra música es alegre para bailar pero a la vez melancólica para reflexionar, sentarte y pensar. Tocamos a la usanza de los gitanos: ellos lloran bailando.
(En Teotihuacan)


jueves, 2 de diciembre de 2010

Aunque mis maestros insistían en que me dedicara a la opera; lo mío, lo mío era el rock and roll: Salvador Moreno.

Entrevista a Salvador, fundador de Garra producciones y cantante de La Castañeda y Los Eones.

Autogestion Creativa (Noviembre 2010)
Realizada por: J. Fernando Franco G. (Don Fer).
Fotografías: Jessica Velázquez y Don Fer.

     Entender la música como algo global que abarque, aparte de los acordes y las voces, un proyecto escénico y temático es empresa difícil; recientemente en el ámbito rocanrolero de la ciudad de México surgió una banda novel en este aspecto que se hizo llamar Salvador y los Eones: música metal, acordes llevados por una guitarra eléctrica que con calidad da poder y magia a temas cantados de manera poderosa por Salvador Moreno. Escenografía teatral que combina de manera artística las luces con los pequeños performance que chavos del colectivo Garra interpretan en algunos de sus conciertos.

     Chava, como algunos le llaman, es también vocalista del grupo de rock La Castañeda; En la siguiente entrevista nos habla entre otras cosas del por qué decidió formar un proyecto alterno y más aun por qué eligió interpretar temas de la música popular mexicana que todos conocimos o llegamos a escuchar en la voz, principalmente, de José Alfredo Jiménez.

     Salvador y los eones cuentan con un disco editado de manera independiente: Amor Muerte, colección de bolero gótico (Noisekontrol) Sus integrantes son Levith Vega en la batería, Juan Kahos en el bajo, Kuauhtli en la guitarra, Victor Minutti en la segunda guitarra y Salvador Moreno en la voz.

     La oficina donde me recibe Salvador denota todo menos la idea que llevas impregnada después de haber escuchado temas tan obscuros y poéticos de su autoría con La Castañeda e interpretados por él con los Eones. Las paredes son blancas completamente, pocos cuadros muchas revistas y libros, la luz que irradia de una gran ventana nos da la bienvenida, Salvador con una sonrisa que también emite luz nos da las gracias por estar ahí.




Para entender, después de tantos años de andar haciendo ruido, su concepción acerca de la música le pregunto el por qué decide dedicarse a este ámbito habiendo otros oficios y profesiones como taquero, microbusero, oficinista etcétera; le arranco la sonrisa y me dice que esto fue una cuestión del destino, que a él no le toco decidir: fue algo que se dio de manera natural, inició como un juego y lo sigue siendo, de hecho el arte en una concepción más global yo lo tomo de manera muy natural, como un juego que me lleva a la creación, me dice.

Y continua: Mis más remotos recuerdos son de canciones, mi madre siempre cuenta que antes de hablar yo las balbuceaba. Mis juegos infantiles eran escénicos, en lugar de jugar a las canicas, como la mayoría, yo las juntaba, las pegaba con plastilina y creaba diversas formas y personajes.

Y acota: tengo mucho gusto por las artes escénicas en cuanto a creación de personajes y dirección de escenografía, es en esto en lo que más se ha enfocado mi trabajo. Al igual que el canto es algo que vengo desarrollando desde chavo. Ha sido un proceso evolutivo de dibujar primero, pintar cosas, hacer monos para después crear personajes hacer máscaras y vestuarios, dirigir una escenografía, ¿me entiendes? Es un proceso de vida y es por eso que todo lo que hacemos en Garra me viene acompañando desde siempre.

¿Y posteriormente, tuviste alguna formación académica o eres lírico?

Además de la escuela del rock and roll, que es la más importante, mi crecimiento se ha dado entre estudios independientes y autodidactas. En la primaria estuve en un coro, participe en concursos de declamación de poesía. Más de chavo llegue a tomar algunas clases de pintura y en diferentes momentos algunas de canto. Después ingrese a la Escuela Superior de Música donde estudie la carrera formal de canto, no completa pues aunque mis maestros insistían en que me dedicara a la opera lo mío, lo mío era el rock and roll.

De forma paralela estudie teatro en Bellas Artes. Creo firmemente que lo principal es la experimentación, las formas en que tu mismo vas explorando las materias de tu interés para ir creando una configuración respecto a lo que te gusta hacer y sobre eso explorar y crear tu camino.

Mencionas mucho a Garra, eres el fundador, cuéntame cómo se complementan La Castañeda y Los Eones con esta organización.

Garra es los más antiguo, mi lado más íntimo, es el surgimiento de todo. Después de los juegos que te platicaba, de andar estudiando un poco, surge esta tarea artística que se convierte en un oficio y en una disciplina. En Garra converge todo lo que son artes plásticas con artes escénicas. Empezamos en las calles haciendo un trabajo de reciclaje muy fuerte, levantando cosas en deshuesaderos y en la carretera para transformarlas, de ahí se genera la escenografía y los vestuarios que acompañan a La Castañeda y de ahí empezamos a abrirnos paso dentro de la experimentación escénica. Garra es una especie de árbol cuyas ramas se vierten en diversas direcciones y en donde Los Eones ahora esta teniendo cabida.

¿Y cómo es que nace la idea de crear una banda, alterna a La Castañeda, en la cual el fundamento principal sea interpretar a ritmo de rock temas de la música popular mexicana principalmente boleros como El Jinete, Cuatro Cirios, La copa rota?

Estos temas me remiten a mi pasado, a las canciones que escuchaba a mi padre cantar, a lo que en aquel entonces se escuchaba en la radio de mi casa. En mi hogar se escuchaba mucho bolero tanto en festividades como de manera cotidiana, te puedo decir que desde que estaba en el vientre materno vengo escuchando este tipo de rolas.

Desde hace algún tiempo tenía la inquietud de realizar este proyecto y estuvo guardado un rato, tomando forma. Creo que el rock and roll es tan neto como el bolero y la fusión para nada se me hace descabellada, ambos son géneros musicales que denotan mi crecimiento e influencias, te puedo escuchar un disco completo de José Alfredo Jiménez así como uno de Led Zeppelin. Creo que nunca se había dado un proyecto concreto que se enfocara a revalorar estos temas y sacarlos en esta fusión; alguna banda llego a sacar uno o dos temas, pero nada más.

¿Con La Castañeda tienes mucho reconocimiento a nivel comercial y escénico, qué buscas con este nuevo proyecto, cuáles son tus objetivos?

La cuestión comercial, de los grandes escaparates a todos nos interesa nos motiva y nos inquieta. Realmente más que un fin busco la consecuencia de un trabajo que se hace de corazón, espíritu y que se realiza con calidad. Creo que Los Eones pueden tener mucha aceptación y repercusión en México y en otros países por que tocamos temas consagrados, monumentos musicales. Interpretamos también algunos temas que nunca fueron tan populares pero que forman parte de ese gran acervo auditivo de nuestro país y que se han convertido en un gran legado.

Tenemos un largo camino por recorrer, ahora estamos en la producción de nuestro segundo disco y queremos seguir dándole continuidad a este gran proyecto para que no quede como algo aislado.

¿Y, quién elige los temas a interpretar?

Yo. Como responsable del proyecto, de su concepción y de su realización trato de llevarlo por una línea específica. En este caso son temas con cierto perfil, busco las letras más tristes, los temas más profundos y los que tengan una mejor forma poética, aquellos que expresen mejor la relación entre el amor y la muerte y al mismo tiempo reflejen situaciones atemporales, que hablen de lo que le puede pasar a cualquier persona en cualquier tiempo pues el amor al igual que la muerte son universales.

¿Cómo es tu relación con esta nueva banda, la mayoría son chavos que no rebasan los veinticinco años, has tenido broncas por la diferencia generacional?

En realidad, para su edad, considero a Los Eones una banda muy madura. Estamos creando una buena comunicación, el proyecto empieza a cuajar en cuanto a alineación y forma de componer. Hay mucho trabajo por hacer y lo más importante es que los músicos empiezan a asimilar lo que es la creación de un concepto musical que va más allá de juntarse, divertirse y tocar. Este proyecto tiene otras implicaciones como el profundizar en un concepto que te obliga a asomarte a otro tiempo, a asumir un carácter y caracterización y a tomar una posición frente a la misma música.

¿De los temas que interpretas con Los Eones cuál es tu preferido?

Todos, a cada rola le tenia unas unas ganas enormes de cantarla. Me mueve mucho El viejo; Cuatro cirios es mi tema de culto. Esta difícil elegir una pues todas tienen algo especial. En el siguiente disco vendrán grandes temas muy fuertes, desgarradores y melancólicos. Pienso que por la forma en que las rolas están escritas y musicalizadas evaporan ciertas formas, transmiten esencias que definitivamente te sacan de tu centro habitual, de tu monotonía y te permiten acceder a otros espacios y a otra forma de sensibilidad.

En terrenos que siento muy rígidos por la trivialidad, la vacuidad y la monotonía, consecuencias de tantas modas, lo mejor es hacer un alto, un recuento y retomar cosas del pasado como la buena música.

¿El entorno social afecta al artista?

Más que afectarte es motivo de reflexión; creo que no debemos dejar que nos influencie al grado de someternos, más bien debemos de tomar una parte para crear y transformar.

Estamos viviendo en un México bien raro, pesado. Hay una ambivalencia entre la tristeza y la frialdad con que empezamos ya a vivir rodeados de muertes, tragedias y baños de sangre. Creo que mucha gente se esta habituando fríamente a este entorno y se están haciendo más duros. Se han dado situaciones como el levantamiento del EZLN, la guerrilla, ciertos atentados pero la violencia, la agresividad y la corrupción han ido en aumento.

Volviendo a la música: Amor Muerte y De Noche, que son temas de tu autoría y que tocas con Los Eones han tenido buena aceptación entre el público. ¿Existe el proyecto de sacar un disco con temas propios?

Son temas que hay van; efectivamente Amor Muerte se esta consolidando en el gusto de la banda. Pasado el proceso de asimilación la gente ya empieza a cantarla.

Vamos a ir cambiando el balance de nuestras producciones, el primer disco fue prácticamente de covers de antiguos temas; este segundo va a traer alrededor de cuatro temas originales de trece tracks que incluiremos (aún no lo definimos bien) Y en el tercero se le va a dar más prioridad a los temas originales, sin dejar de lado la esencia del proyecto.

¿Y cuándo presentaran el disco de manera formal?

Quisiera presentarlo en el Festival Vive Latino del 2011, ojalá nos abran el espacio para tocar nuevamente ahí. Hay varios proyectos en donde posiblemente y si la rola lo pide invitaremos a músicos a participar, en cuanto a grabación me gustaría mucho hacer algo con Rita Guerrero pero hasta el momento llevamos diez temas grabados y no existe nada concreto. Este disco será producido de manera autogestiva e independiente. Con la anterior editora no tuvimos una buena relación entonces estamos viendo la manera de que salga lo más autogestivo posible.

¿Con La Castañeda, que proyectos tienes?

Pues vamos a presentar el nuevo disco en el Teatro Metroplitan el 17 de diciembre. Le estamos dando durísimo componiendo y grabando nuevos temas. Afortunadamente puedo darle salida a los dos proyectos, ambos confluyen de manera armoniosa, trato de que sea como en el juego de los platos giratorios: el mantenerlos girando sin que ninguno se caiga. Primero saldrá el Llama doble de La Castañeda y posteriormente el de Los Eones, será un año lleno de trabajo.

Vaya, pareciera que hay un abismo entre Los Eones y La Castañeda en el sentido de los lugares donde se presentan y la producción con que lo hacen ¿Te esta gustando el volver a impulsar una banda nueva, el presentarte en lugares pequeños como bares, foros underground etcétera?

No me emociona el presentarme en lugares como los que mencionas por que muchos carecen de condiciones básicas, sin embargo lo hago con humildad pensando en el compromiso que asumí y en que tengo que pasar por donde sea. Queda descartado el que no pueda presentarme a cantar en algunos escenarios. En este momento esta ganando la presencia del rock.

Quiero compartir este proceso con los chavos, con mis músicos. La cuestión es mostrarles por lo que tiene que pasar una banda, el que vean que no por estar conmigo todo va a ser más fácil. Si te saltas todo este proceso de búsqueda de espacios, presentaciones en foros pequeños, armar tus propias tocadas y quieres llegar rápidamente a los grandes escenarios la banda se cimbra y se puede volver trivial.

En este momento la banda esta viviendo todo este proceso de ir caminando lento, y no es por complicar las cosas, simplemente es parte del desarrollo que estamos teniendo y estoy seguro de que todo esto dará sus frutos reflejados en la trascendencia que tendrá el proyecto. Pronto estaremos tocando en lugares con condiciones más adecuadas, pero en este momento estamos ganándonos esos espacios. Por mucho que seas Salvador y que te avale La Castañeda si tu nuevo proyecto y tu música no te respaldan y careces de sustento y calidad pues así como llegaste a la escena rocanrolera, así te vas. La cuestión es el camino del corazón, la continuidad y la consistencia.

Para terminar, pienso que revalorar y en muchos casos rescatar temas de la música popular mexicana es empresa difícil, tú lo has logrado. Dile a la banda ¿Por qué hay que escuchar a Salvador y Los Eones?

Tocamos temas que son parte de una gran herencia cultural; son parte de nuestra identidad y fueron escritas por autores mexicanos. Creo que el valor poético y la calidad de las letras es algo que se antoja explorar. Pienso que de alguna manera pueden despertar la sensibilidad y hacer que valores la vida y el amor así como recuperar el respeto a la muerte. Son temas que te llevan a la reflexión a pensar que onda con tu vida, a aprender a valorar lo que tienes y lo que amas. Creo que la música y estos temas pueden causar alguna modificación en la conciencia y esto se reflejara en el ámbito social, difícilmente creo que un cambio venga en sentido inverso de lo social a lo individual.

Y por qué no, también el rock and roll inyecta vida, energía y pasión, el compartir eso también es chido.


Extras del artículo: Fotos de Salvador y los eones en el Panteón Dolores, 2/Noviembre/2010. (Recuerda dar click sobre la imagen para que la aprecies en su formato original)











lunes, 9 de agosto de 2010

Líber Teran en vivo.

Entrevista a Líber Terán, con motivo de la aparición de su segundo disco Tambora Sound System (Santo canuto records –EMI)


-Realizada por Fernando Franco, “Don Fer”. Junio 2010
Fotos: Jessica Velázquez



Líber Terán: Gitano Western, mas no western del viejo oeste Texano sino del viejo norte mexicano, de donde es originario. Pareciera personaje de ficción el cual se antoja retratar con sombrero, chamarra de cuero, bigote y rostro duro curtido por el sol del desierto; la sorpresa casi siempre es grande cuando lo encuentras caminando por la ciudad de México: tangible, real y dispuesto a compartir su música.

Porque Líber es músico y compositor, en el significado de su nombre lleva su pasión: derramar en abundancia, letras y acordes que derriten fronteras para mojar con su ritmo no el norte de nuestro país, sino el mundo entero: su música es el reflejo de la globalización en la cual estamos inmersos. Un gitano, que derrama abundancia, un Terán de origen norteño que toca un género el cual se antoja desconocido: La tambora sound system, la banda norteña gitana.

Y es que para este personaje, según sus propias palabras, la música es su ADN. Las fronteras no existen, igual ha pisado Grecia que Rumania, igual conoce los ritmos generados en el este de Europa o la alegría melancólica que emite la sección de alientos de una banda tradicional del norte de México.

Me di a la tarea de buscar a Líber y lo encontré en un parque. Nos sentamos en una banca, en un ambiente –como él lo llamó – popular, a platicar de música y composiciones, de su nueva producción auditiva cuyo nombre es Tambora Sound System.

Para entender la concepción general de este maravilloso disco la pregunta fundamental y primaria, tal vez un poco abstracta, pero igualmente esclarecedora fue: ¿Qué es la música? Para Líber es la parte fundamental de su vida, un modo de escape, de expresar sus sentimientos y realizarse como persona.

“Las tres grandes influencias que me sirven como parteaguas para la creación son: el rock de los cincuentas con grupos o artistas como Chuck Berry, Little Richard, Elvis Presley, Jhonny Cash e inclusive The Beatles y The Rolling Stones; en segundo lugar la música norteña con grupos como Los Alegres de Terán, Los Cadetes de Linares, Los Tigres del Norte y la tercera la música del este de Europa, de los Balcanes, la música griega la turca y eslava” –comenta.

Lo interrumpo y corroboro lo dicho: su disco suena a eso exactamente, a esa fusión balcanrock mexicana. Sus ojos brillan pero su aspecto serio no cambia y apenas visiblemente emocionado me cuenta su propósito en este material que es precisamente, conjuntar la música norteña, la de tambora, con la música de los Balcanes en una especie de experimento que al parecer le salió bastante bien.

Pero Líber también es escritor y sobre esto me interesa saber, la música ahí está, mezclada, a mi parecer, a la perfección, pero falta indagar sobre las letras del disco y su vocación de compositor:

“Escribir tiene que ver con mi historia de vida, siempre lo he hecho, como compositor he pasado por varias facetas, no puedo decir que siempre he compuesto de la misma manera y dudo que alguien pueda. Escribo sobre lo que me pasa en la vida, soy intimista, quizá un poco minimalista, pero igual me gusta narrar historias que la gente pueda entender sin la necesidad de contar algo muy rebuscado cargado filosófica o políticamente con algún mensaje. Soy un letrista que busca el lenguaje popular”



En ese momento y como asiduo escucha de su disco le pregunte qué pasaba por su mente cuando decidió incluir la canción Perro Negro de José Alfredo Jiménez y Sube y baja de Luis Pérez Meza:


“Alfredo Jiménez es un icono de la canción popular mexicana y creo que la canción que elegí para el disco retrata una parte muy especial del mexicano cuasi oscura (refiriéndose a Juan Rulfo) donde en un pueblo un hombre rico mata a uno pobre por el amor de una mujer y el perro del segundo toma venganza haciéndole lo mismo al rico. Me remite a Juan Rulfo a los pueblos, no tanto al machismo de las canciones que muchas veces se asocian con José Alfredo. En este caso se hace alusión a la fidelidad, al sacrificio y al drama”.

Continua: “En el caso de Sube y baja fue por acercarse más al género de la tambora ya que, te repito, soy un gran seguidor de esta música y más aún de José Luis Pérez Meza, que fue quien implementó la voz a las bandas y quien logró que se expandiera a niveles de audiencia mayores; antes de él la tambora y la banda no tenían voz. Este tema habla de la idiosincrasia del mexicano, tiene mucho de doble sentido como la estrofa en donde dice: “quiero ser el vaso donde bebes y besar tu boca azucarada y agarrar las curvas de bajada”, pero igual habla de la muerte y de la metáfora de la vida misma: “que sube y que baja, que llega a este plan, a dónde irán los muertos quién sabe a dónde irán”.

¿Y luego el ritmo balcánico de dónde surge? - le pregunto ya interesado por la fusión.

“Pues fue el objetivo: que estas dos rolas sonaran balcánicas, que fueran canciones mexicanas con tintes de la música del este europeo. A Perro negro le di un toque más cercano de lo que es la música griega, la música mediterránea; le bajé el ritmo, le cambié el compás y el modo de uno alegre a uno triste y oscuro. En el caso de Sube y baja respeté el ritmo pero le cambié la armonía, puse acordes que la hicieran sonar más balcánica. Finalmente toda esta fusión fue porque siempre he estado en contra de repetir lo que ya se hizo, aunque respeto a los músicos que de manera académica, con un proceso de investigación, tratan de conservar las raíces y tocan la música como anterior o antiguamente se hacía y que preservan los instrumentos, considero que yo no soy ese tipo de músico, conozco mis limites y a ellos me atengo”

Deduzco que este tipo sombrerudo tiene estudios pues en su hablar se nota la academia, la intelectualidad musical así pues mi siguiente pregunta va por ese camino…

“Si, estudie música en la nacional –me contesta -, aunque sinceramente creo que no solamente se aprende en las escuelas. La vida misma y la tradición oral hacen que un conocimiento persista por sí solo; yo aprendí mucho con mis maestros de guitarra, canto, composición, piano, teoría musical y siento que me dieron las herramientas que, a su vez, me han ayudado a llegar a los objetivos que me he trazado; para un músico lo primordial es tener un sentido creativo propio”

A mi parecer el disco es muy rico en cuanto a músicos invitados se refiere, hay hasta participación de dos DJ. A lo que me comenta:

"Es parte de esa colaboración que debe de existir entre músicos, cuando dejé el grupo en el que estaba (Los de Abajo) decidí hacer cosas con gente totalmente diferente, que no tuviera nada que ver con ellos. Surgió el proyecto inicial de realizar un disco de banda y me encantó pues yo ya tenía las ganas de hacerlo, en parte porque mi familia paterna es de Durango y Sinaloa y por mi gusto del genero.

Fue en este contexto que contacté a músicos de la Escuela de Música de la Universidad Autónoma de Sinaloa (EMUAS) y les planteé que grabaran mi segundo disco ya con las maquetas que había realizado previamente. Me traje a la ciudad de México cuatro músicos y en un mes el disco ya estaba grabado, aunque aclaro no fue un proceso continuo, me daba mis espacios: una semana grababa, otra descansaba”

Y los demás músicos, le pregunto:

“Pues los DJ Roberto Mendoza de Panóptica y Toy Selectah se acercaron por que les gusto mi rollo, la propuesta. Desde el primer disco ya había el proyecto de trabajar con ellos. Trabajaron también conmigo los músicos que me venían acompañando desde el Gitano Western: el acordeonista, el baterista, la corista. Se inmiscuyeron también un señor de Texcoco que toca la tuba, Paúl Conrad que toca el mismo instrumento y ha colaborado con varias bandas importantes. Respecto a la letra también colaboró una alumna mía que se llama Guadalupe Pérez que escribió la canción Té amargo. Finalmente fueron colaboraciones espontáneas en donde jamás busqué tener un nombre famoso para darle mayor realce o marketing a mi disco sino donde me guié solamente por el aspecto musical y las aportaciones profesionales que cada uno pudiera hacer”

Ahora la música - parece ser - ha tomado el lado independiente en cuanto a producción y distribución ¿tú vas por ese lado?, pregunto:

“Definitivamente, pero pienso que la independencia es una actitud para realizar las cosas, en realidad siempre vas a depender de más gente para lograr algo, tienes que hacer las cosas por tus medios y luego ver cómo le haces para que llegar a tu objetivo, en mi caso este disco está editado nacionalmente, lo saqué con un sello que estoy impulsando llamado Santo canuto records que está ligado a un estudio de producción en donde junto con mi hermano hago grabaciones. Logré la distribución a nivel comercial con EMI y pues el disco lo encuentras desde en un Mix Up hasta en I Tunes.

Continua: Retomando el concepto de independencia yo creo que es la base de toda música, de todo género. El principio de cualquier músico debe ser realizar música no para hacerse famoso ni pensando en si va a gustar o no, primero te tiene que gustar a ti y después si te convence será más fácil que a otros también les agrade, no hay que ser artista de manera complaciente. La música que trasciende y perdura en la historia es aquella que no se hace por dinero ni por fama sino aquella que tiene espíritu”

Y Líber en efecto es un artista y como tal le pregunto qué es lo que busca transmitir con su obra, qué trama en este mundo en el cual quiere trascender…

“Busco como canta- autor compartir lo que soy a la gente que esté dispuesta a identificarse un poco, no me considero un estandarte de la fusión, me siento inmerso en un momento muy interesante de la historia musical de nuestro país en donde los grupos ya no son la calca de algún grupo extranjero sino son innovadores, en donde no se vive a la sombra de las grandes bandas. Quizá aún existan algunos grupos que quieran sonar a Radio Head, quizá otros busquen el sonido de los Xochimilcas, lo interesante es que quizá puedan sonar a ambos”.

Y la noche nos está ganando, suena el celular de Líber, le llaman para el ensayo. Sé que tiene que irse, aunque él por amabilidad no lo admite; me aprovecho de esa cordialidad y le hago la pregunta remate -no la final por que seguramente nos volveremos a encontrar - pero si la obligada: ¿Qué sigue?

“Quiero seguir haciendo discos, aunque estoy consciente de que no es como hacer tortillas, me encantaría ser un tortillero de discos por que estos son como cuadros, pinturas o una fotografía que trascienden incluso tu vida. Después de muerto alguien seguirá escuchándote. Hoy escuchando música clásica o antigua podemos entender la historia de un país, conocer la vida de un músico: es fascinante.

Seguiré tocando, mostrando mi música porque tocar en vivo es fundamental para considerarse un artista completo, si no lo haces si no sientes ese contacto con la gente no tienes la credibilidad de que lo que haces es una música viva. Ese momento que no puedes retratar es único, ni siquiera en una grabación en vivo puedes repetir la experiencia de una sesión musical viva.

Quiero salir al extranjero, considero que mi disco debe ser mostrado en el mundo y pienso que nos va ir muy bien. Por último, me gustaría mandar un saludo a toda la gente que leerá la entrevista, a aquellos seguidores de Líber y a los que les gusta la música con espíritu que es lo que hay que alimentar”

Me despido de él sabiendo que nos encontraremos pues estoy seguro de que este caminante explorador de mundos y hacedor de discos nos sorprenderá nuevamente con algo más lumínico que Gitano Western, con algo más asombroso que Tambora Sound System que ya es mucho decir.